Los dos requisitos esenciales para aplicar la eutanasia en Colombia

1/7/18

Médico relata cómo realiza el procedimiento a sus pacientes en el país latinoamericano

‘Tiene que haber voluntad clara e inequívoca de la persona, no puede hablar por ella un cuidador o tutor’, explica a este diario Alejandro Gaviria, ministro de Salud de Colombia.
‘Que nadie decida por ti’. Ese era el nombre de la iniciativa del diputado Vlado Mirosevic, quien en 2014 hizo un llamado legislar a favor de la eutanasia en Chile. La idea estuvo detenida en el Congreso hasta que este año retomó fuerzas con la petición de la joven Paula Díaz, quien a través de sus redes sociales compartió videos solicitando su derecho a descansar. ‘Mi cuerpo se retuerce y ya no puedo más, es tan difícil aguantar tanto dolor. Todo me quema, ni siquiera mi mamita me puede abrazar’, dijo la joven de 19 años que padece una deteriorada condición de salud sin diagnóstico claro

La discusión sobre aplicar la eutanasia, en Colombia, comenzó en 1997, pero solo hace tres años se convirtió en ley, lo que convirtió a este país en el primer y único de Latinoamérica en aplicar el procedimiento. Esto ocurrió luego de que un paciente con cáncer terminal presentara un recurso judicial para someterse al tratamiento

El ministro de Salud de Colombia, Alejandro Gaviria, explica a este diario que su cartera estableció dos requisitos esenciales para acceder al procedimiento: ‘Primero, tiene que haber voluntad clara e inequívoca de la persona, no puede hablar por ella un cuidador o tutor, tiene que ser única y exclusivamente el interesado. Segundo, debe tratarse sí o sí de un paciente terminal’, detalla.

Este concepto fue definido por el ministerio en cada una de las patologías crónicas más comunes. Por ejemplo, en oncología le llaman terminal a una persona que no tiene una esperanza de vida superior a seis meses.

El procedimiento
El médico Gustavo Quintana ha realizado muchas veces la eutanasia y explica que el proceso no toma más de 10 minutos. ‘Los medicamentos que administramos son anestésicos muy potentes, producen un coma terapéutico para poner en reposo las células nerviosas. Esto nos asegura que el paciente no tendrá sensibilidad durante el procedimiento; su frecuencia respiratoria baja de 18 a 2 y no siente dolor’. Una vez anestesiada la persona, se le aplica un despolarizante cardiaco que detiene su corazón. ‘A partir de que el corazón deja de enviar sangre a los pulmones, comienza el consumo de todo el oxígeno que circula a través de la sangre, lo cual demora, aproximadamente, cuatro minutos’, dice el doctor. Quintana añade que, por amor a sus pacientes, se queda a los pies de la cama durante 30 minutos para corroborar con instrumentos el deceso.

Complicaciones
Ana Calvo tenía 27 años cuando escribió la carta que, más tarde, aseguró la muerte digna de su madre Olga Orrego, diagnosticada con esclerosis múltiple. ‘La escribí y pusimos las huellas de ella, porque no podía firmar. A mí me gusta mucho escribir, pero creo que eso ha sido lo más difícil que me ha tocado hasta ahora’, asegura Calvo.

Orrego tenía 31 años cuando le dieron la noticia. Sus hijos se encargaron de cuidarla, pero al cumplir 47, Ana le comentó la opción de muerte asistida. ‘En Colombia, si bien es legal, los médicos no se la proponen al paciente dentro de los cuidados paliativos. Yo conocía la ley y le dije que teníamos la opción, porque los doctores le ofrecían solo dormirla (con anestesia) mientras el mismo cuerpo y la enfermedad la mataban, pero ella no quería eso’, cuenta Calvo.

Olga llegó a depender de oxígeno, no podía comer sola, usaba pañales y se dio cuenta de que estaba a punto de perder por completo su autonomía cuando en enero de 2017 comenzaron a fallar sus cuerdas vocales.

Entonces, vino la carta. El ministro de Salud Gaviria, explica que cada uno de los hospitales de alta complejidad, así como sus aseguradores cuentan con un comité que debe comprobar que los dos requisitos, mencionados anteriormente, se cumplan.

‘Se supone que tienen 10 días para dar una resolución y, luego de aprobar el caso, tienen 15 días más para aplicar el método. Con mi mamá se demoraron un mes porque nadie sabía qué hacer con su caso’, explica Ana, quien añade que para agilizar el proceso comenzó a hacer presión con su hermano yendo todos los días a la oficina de la aseguradora.

El día y la hora…
Según la ley colombiana, el paciente elige el día y la hora en la que desea morir. Orrego se internó un jueves, su familia pasó la noche a su lado, incluso les permitieron llevar al perro, si así lo querían. ‘En el hospital dejaron que comiera lo que ella quisiera, el procedimiento estaba programado a las siete de la mañana del viernes; despertó poco antes de las seis, pidió un café y un cigarrillo. El enfermero le habilitó un balcón, luego volvimos, habló con su hermana que vive en Canadá por videoconferencia y, finalmente, pidió que le pusieran La vida es un carnaval, de Celia Cruz, su canción favorita’, recuerda Ana.

En niños…
En marzo de este año, Colombia autorizó la eutanasia en menores de edad. La normativa establece que, corroborada la enfermedad y el deseo del menor por adquirir el método, se le puede administrar. De 12 a 14 años, la eutanasia es excepcional y debe coincidir con la voluntad de ambos padres; de los 15 a los 17, prima la voluntad del adolescente.

‘Los medicamentos que administramos son anestésicos muy potentes, producen un coma terapéutico’
Gustavo Quintana, médico colombiano

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