Familia relata que copiapino esperó 6 meses para hora oncológica y falleció

9/5/18

CANCER. Lo operaron en septiembre y tras esto, no recibió atención oportuna.
A lo lejos de una casa ubicada en calle Sotomayor en Copiapó se podía escuchar cánticos cristianos, era la voz de Magdalena, una joven mujer que despide a su padre. No solo con pena por su partida sino también con la impotencia por un sistema de salud que denuncia que falló, ya que él no pudo recibir tratamiento ante un agresivo cáncer que le aquejaba debido a que no le entregaron una hora para un cirujano oncólogo en el Hospital Regional, según acusa.

Su padre Wilson Torres liibarren tenía 70 años, en agosto se enfermó y fue en reiteradas ocasiones a la Urgencia del Hospital Regional por fuertes dolores estomacales, en una ocasión lo dejaron hospitalizado. “Le dijeron que era una obstrucción al píloro, no sabían lo que tenía y le hicieron muchos exámenes, endoscopías, trataron de hacerle biopsia. No se sabía porque estaba obstruido, al mes y medio tomaron la decisión de operarlo porque posiblemente era un tumor”.

El 21 de septiembre Wilson fue intervenido quirúrgicamente y los médicos se encontraron con un cáncer vesicular invasivo. A las semanas después le dieron el alta. “Estuvo en total 63 días en el hospital, salió en los primeros días de octubre. El 25 de ese mes tenía un control post operatorio con un médico Matta quien le confirmó el diagnóstico de cáncer y le dijo que debía pedir una hora con el cirujano oncólogo (Luis Tapia) para que lo evaluara y viera el tratamiento a seguir, si le iban a hacer radioterapia o quimioterapia, si tenía que irse a Antofagasta. La hora fue pedida e125 de octubre para el cirujano oncólogo, tenemos un papel y nunca se la entregaron”.

Posteriormente, volvieron a acudir en reiteradas ocasiones a preguntar el Hospital Regional y según explicó le dijeron en el Some que “él no estaba registrado por lo tanto tenía que ingresar nuevamente la documentación y lo hizo.Nuevamente fue empezar de foja O, mi papá decía me van a llamar, hay que esperar, el médico está de vacaciones, no hay hora, fueron varias veces, a preguntar”, dijo.

En febrero, a su padre le dio una neumonía y volvió a acudir a la Urgencia del recinto asistencial. “El médico que lo atendió le dijo que tenía que sacar la hora con el doctor Tapia, y le entregó un papel y dijo ‘dile que te mandamos de urgencia’ y él fue y se la dieron de inmediato. Siendo que había ido muchas veces a preguntar con anterioridad, le entregaron la hora para el 15 de marzo, después de haber esperado casi seis meses”.

Sin embargo, en esa ocasión el cirujano oncólogo le explicó un complejo panorama, ya era tarde. “Él médico le dijo que los tratamientos que debía haber recibido debían haberse entregado dentro de los tres meses después de la operación que se realizó en septiembre”.

Tras esto, el facultativo le solicitó exámenes para establecer cuál era su condición de salud y en ese periodo nuevamente su padre enfermó, de una ictericia producto del cáncer. “Quedó hospitalizado, pasaron dos semanas de hospitalización y no le hicieron nada porque la máquina que ocupan para hacer el procedimiento para quitar la ictericia estaba mala”.

Por eso, tenía que venir un médico de Antofagasta con una máquina para hacer un procedimiento y se debían reunir otras siete personas en una situación similar y pasaron varios días de espera.

Luego que llegó el facultativo no se pudo llevara cabo por su situación médica. Sin embargo, le dijeron a la familia que lo trasladarían a Antofagasta para otro procedimiento para quitar la ictericia.

Los cercanos a Wilson estaban esperanzados, pero posteriormente le informaron en el hospital que no sería derivado, ya que “el jefe dijo que no, nos dio a entender que era una sola persona”. “Como ya no había nada que hacer lo mandaban ala casa”, señaló.

Magdalena vio cómo su padre comenzó a decaer diariamente y no pudieron hacer• nada para evitarlo. “Para nosotros es fuerte, no pensamos nunca en pasar por esto. Mucha gente nos dice, pero por qué no lo atendieron de manera particular, pero de donde. Nosotros podíamos pagar consultas, pero le pedirían exámenes, tratamientos, nosotros de donde íbamos a sacar. El sustento de mis papás era un negocio que ahora está cerrado”.

Para Magdalena Torres hubo una negligencia con su papá, una falta de servicio porque no hubo atención oportuna y quiso dar a conocer el caso a los copiapinos en las redes sociales donde señaló que “jugaron con su salud, se vulneraron sus derechos, su moral fue dañada, él tiene 70 años y no le dieron ni siquiera la oportunidad de seguir un tratamiento”, concluyó.

SERVICIO DE SALUD

Desde el Servicio de Salud se informó que actualmente el caso ha sido sometido a proceso de mediación en salud ante el Consejo de Defensa del Estado, instancia que, de por sí, compromete la más estricta confidencialidad. No obstante, el recinto hospitalario “ha instruido una auditoría médica con el objeto de tener elementos aclaratorios del proceso de atención del paciente”.

-“No le dieron ni siquiera la oportunidad de seguir un tratamiento” Magdalena Torres Hija de Wilson Torres

-Redes sociales
• El mensaje de Magdalena en sus redes sociales dando a conocer el caso de su papá provocó empatía y había sido compartido 1.484 veces.

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