La dieta del ayuno intermitente tiene sus reglas

6/5/18

Restricción de calorías en períodos controlados:

Elegir cuidadosamente los alimentos y evitar excesos los días que se come de forma usual son algunas recomendaciones para evitar riesgos. Aún falta evidencia científica que la avale, advierten especialistas.
El ayuno intermitente, un modelo de dieta que implica dejar de comer por períodos controlados o reducir las calorías de forma importante durante algunos días, ha ido ganando adeptos. En parte, debido a que estudios recientes han arrojado resultados positivos -principalmente en animales- en términos de bajar de peso y mejorar algunos indicadores de salud.

Las modalidades más conocidas son el enfoque 5:2, que implica consumir entre 500 y 600 calorías dos días a la semana y luego alimentarse normalmente; el ayuno interdiario, comer solo 500 calorías día por medio, y la de tiempo restringido, en la que se ayuna 16 horas y se come regularmente durante las ocho horas restantes, casi siempre saltando el desayuno.

Una revisión de estudios, publicada en febrero por el Departamento de Salud y Servicios Sociales de EE.UU., arrojó que el ayuno tiene el potencial de mejorar la composición corporal de quienes tienen sobrepeso, optimizar la función fisiológica y retrasar el envejecimiento. Un trabajo anterior, realizado en ratones por la U. del Sur de California, encontró que ayunar de dos a cinco días al mes reduce biomarcadores de cáncer, diabetes y enfermedades cardíacas.

Sin embargo, los especialistas consultados por “El Mercurio” aseguran que la evidencia científica que avale sus beneficios es todavía muy poca. “Los estudios son escasos y de tiempos cortos de evaluación de pacientes. Los efectos a largo plazo aún no están descritos”, dice Rinat Ratner, nutricionista de la Clínica Alemana.

Por tanto, quienes intenten este régimen deberán tomar en cuenta algunas consideraciones. Lo primero es seleccionar una modalidad que se adapte a su estilo de vida. Como ejemplo, Ratner explica que el ayuno 5:2 puede no ser apropiado para quienes realicen actividades manuales o de mucha concentración. “Las 500 calorías diarias son solo el 25% de lo necesario y eso implica alteraciones en la precisión, la concentración, la fuerza y el ánimo”, explica.

Los días que toca limitar las calorías se deben priorizar hidratos de carbono, proteínas y verduras.

“Arroz o pasta integral, vegetales y proteínas animales. Ayunar dos días y el resto comer balanceadamente puede ser inocuo, pero es un sistema complejo que no ha demostrado ventajas sobre otras dietas”, opina Verónica Irribarra, nutrióloga de la Red de Salud UC Christus.

Si se busca bajar de peso, también se deben evitar los excesos los días de no ayuno, dice Eliana Reyes, médico nutriólogo de la U. de los Andes. “Si como tres mil calorías en pasteles y dulces los días libres, estoy afectando mi salud y no adelgazaré”, advierte.

Óscar Castillo, director de la Escuela de Nutrición y Dietética de la U. Finis Terrae, considera que el modelo de tiempo restringido sería el menos riesgoso, siempre que se mantenga una buena hidratación durante las horas sin ingesta. “Es más razonable porque comes durante el día y no durante la noche, que es lo lógico”, dice.

“Se debe tomar agua y también se puede agregar té e infusiones de hierbas saborizadas. En el momento de comer hay que preferir carnes bajas en grasa e hidratos de carbono para tener reservas para las horas sin comida”, agrega Castillo.

Ningún tipo de ayuno sería apropiado para mujeres embarazadas, diabéticos o personas con trastornos de alimentación, asegura Irribarra.

“En el caso de los adolescentes, sería especialmente riesgoso porque es la edad donde aparecen los trastornos alimenticios y al sentirse empoderados por su capacidad de ayuno pueden pasar del sobrepeso al trastorno”.

Respecto de las embarazadas, agrega la doctora Reyes, “no deben ayunar porque el cuerpo produce grupos cetónicos que son productos dañinos del metabolismo de las grasas, que acidifican la sangre y pasan al feto”, explica.

-Ejercicio dosificado

Para evitar pérdida de masa muscular, si se practica el ayuno es importante hacer ejercicio. Se deben evitar aquellos de alto impacto, como correr o levantar pesas, durante los días o períodos de mayor restricción calórica. “El cuerpo no tiene el combustible disponible para mantener actividades extenuantes”, explica María José Jara, nutricionista de la U. Mayor.

-Daño neuronal

Falta de concentración, mareos y fatiga; diabetes, gastritis, sobrepeso y daño neuronal pueden ser las consecuencias de ayunar de manera constante y por períodos prolongados, advirtió en un comunicado el nutriólogo Salvador Ortiz Gutiérrez, del Hospital Juárez de México. “Dejar de comer por más de seis horas cuando se está despierto puede considerarse ayuno”, detalló el médico, quien explicó que abstenerse de consumir alimentos deja sin glucosa al cerebro, “lo cual es equivalente a dejar sin gasolina a un automóvil”.

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