EN LA SEXTA REGIÓN Auditoría del Ministerio de Salud: mujeres con cáncer son las más afectadas

8/4/18

La auditoría realizada por el Servicio de Salud de la Sexta Región, de enero de 2017, da cuenta de las anomalías en el Hospital de Rancagua y cómo las principales perjudicadas en el caso de las listas de espera fueron mujeres, afectadas principalmente con cáncer cervicouterino y de mamas, patologías que necesitan una atención pronta, por su agresivo avance.

El documento establece que de los 310 pacientes que no recibieron la atención en las listas de espera de 2015, las personas que padecen cáncer llegaron a 152, lo que equivale al 49% del total. Estas se dividen en cervicouterino (75), mamas (72), colorrectal (3), vesical (1) y de testículo (1). Las otras patologías que no fueron atendidas corresponden a displasia laxante de cadera (65), vicios de la refracción (26), prevención secundaria IRCT (21) -enfermedad renal crónica-, órtesis (18), cataratas (17) e hipertensión arterial (11).

El texto, además, señala: “La situación descrita representa una deficiencia importante de control interno o de la gestión de riesgos que si no se mitiga podría resultar en: pérdidas de recursos; debilidades en el marco de control; incumplimiento de estrategias, políticas o valores de la organización; graves daños a la reputación en la opinión pública; impacto regulatorio significativo, como sumarios y sanciones”.

También informa que existieron 97 casos de “beneficiarios exceptuados por indicación médica y que se les aplicó dicha exceptuación por falta de exámenes, estudios y confirmación de biopsias, situación que quebranta lo establecido”.

Respecto de los pacientes fallecidos que aparecen en los listados de exceptuados de las listas de espera, la auditoría afirma: “La situación descrita se presenta con un riesgo alto de una posible denuncia al establecimiento, pudiendo comprometer recursos financieros”.

Prosigue: “En el examen realizado de la muestra de casos exceptuados por la causal inasistencia se constató en 97 de ellos que dicha exceptuación se hizo el mismo día en que vencía la garantía de oportunidad, no existiendo las dos citaciones anteriores para la entrega de la prestación por parte del hospital (…). Por otra parte, respecto de casos exceptuados por indicación médica, en 328 de estos no se registran en la ficha clínica la decisión de postergar el otorgamiento de la prestación”.

También se detectaron que los formularios de atención carecían de timbres y firmas de médicos tratantes: “Se constató en la confección de los formularios de informe de Proceso de Diagnóstico la falta de firma y timbre del doctor tratante (…) Respecto de la confección de los formularios, sean estos de constancia e información al paciente, se detectó que solo el 2% de ellos presenta la constancia e información al paciente en la ficha GES. En 2,9% se presenta la excepción de garantía en la ficha clínica y solo el 5,8% presenta los formularios de cierre de casos”.

“Hay riesgo social, en el sentido de problemas con pacientes mal exceptuados (…) lo cual provoca la no atención y difiere de su derecho a la prestación. Riesgo de procesos (…) insuficiente supervisión, monitoreo y responsables de estas acciones de control. Riesgo legal y financiero, eventuales demandas económicas que podrían surgir ante la falta de atención, deterioro de la salud en la espera de atención, que deriva en el fallecimiento del paciente y reclamos de los usuarios”, concluye el informe.

Sobre los 97 casos de pacientes que fueron exceptuados por indicación médica por falta de estudios, exámenes y confirmación de biopsias, el análisis propone que “se estima procedente instruir un proceso sumarial, a objeto de determinar eventuales responsabilidades administrativas”.

La situación sobre la falta de atención de los cánceres que afectan a mujeres fue alertada en un oficio firmado por la ex subsecretaria de Redes Asistenciales Angélica Verdugo, el que fue enviado en septiembre de 2015 a todos los directores de los servicios de salud. “Informo a usted, en el contexto del AUGE y en el retraso en el cumplimiento de las garantías, que existen durante el año 2015, 725 garantías retrasadas en el problema de salud de cáncer de mama y 954 en cáncer cervicouterino (…). Esta Subsecretaría instruye resolver en forma urgente todas las garantías retrasadas que han sido mencionadas”, indica el documento.

Control interno

Los auditores explican que el “control interno” es un instrumento de gestión que se utiliza para proporcionar seguridad de que se cumplan los objetivos y apunta a que es la dirección del recinto la que debe velar por la idoneidad y eficacia de este parámetro.

“Se verificó que no existe resolución que constituye formalmente la unidad de GES del establecimiento de salud (…). Se constató, además, que la responsable de esa unidad no posee resolución que formalice su función y responsabilidad. Se procedió a revisar la existencia de manuales respecto de organización, funciones actualizadas y de procedimientos que definan el proceso, relacionados con la entrega de prestaciones y gestión de listas GES, no existiendo estos”, se indica en la auditoría.

Además de todas estas situaciones, no fueron proporcionadas 41 fichas médicas por el recinto asistencial, “informando que algunas de estas se encontraban en otras unidades médicas del recinto o en archivo”.

El diputado Juan Luis Castro (PS) indica que tras la prórroga del funcionamiento de la comisión investigadora se debe llamar a familiares de personas fallecidas en lista de espera y aclarar la razón por las exceptuaciones relacionadas con el cáncer. “El propósito de una prórroga es ahondar en el caso de Rancagua en las causalidades del por qué pacientes con cáncer fueron exceptuados el último día en que la garantía debió haber sido otorgada. Esto constituyó una especie de modus operandi . Se usó un artilugio para volver a colocarlos en el punto cero de la lista de espera, de manera arbitraria y unilateral. Hay versiones contradictorias del Ministerio de Salud que descalificó esta auditoría, y eso quedó planteado, pero no suficientemente argumentado. Es por esto que vamos a indagar todos los sistemas de fiscalización y alerta que el Minsal tuvo o no tuvo a la vista para cumplir su tarea, dado que durante un año nada se supo de esta situación y hubo pacientes fallecidos”, afirmó.

-Según el análisis, de 310 pacientes que fueron exceptuados de la lista de espera sin recibir la atención que estaba garantizada, 75 mujeres tenían cáncer cervicouterino y 72 de mama.

-En septiembre de 2015, la entonces subsecretaria de Redes, Angélica Verdugo, alertó a los hospitales de que existían más de 1.600 atenciones retrasadas por esos tipos de cáncer.

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