PORQUE EL CALOR INFLUYE… EMBARAZOS Y ANTICONCEPTIVOS 3.0

30/1/18

ES UN HECHO. LAS ALTAS TEMPERATURAS DEL PERÍODO ESTIVAL INDUCEN A UNA MAYOR FRECUENCIA EN LAS RELACIONES ÍNTIMAS, MOMENTO EN QUE LA PROTECCIÓN ES BÁSICA SI NO QUEREMOS BEBÉS DE PRIMAVERA. TODO SOBRE LOS EMBARAZOS DE TEMPORADA, Y LO ÚLTIMO EN ANTICONCEPCIÓN.
Las vacaciones, el sol, los días más largos y el que llevemos ropa más ligera y cómoda son algunas de las varias ventajas que amamos del verano. Periodo en el que, sumado a la disminución del estrés, se generan más romances y relaciones esporádicas, o bien estamos mucho más cercanas y románticas con nuestra pareja estable, lo que muchas veces termina en embarazos de verano. Y no estamos hablando de algo casual, explicaciones hay varias.

Para el doctor Nicolás Guiloff, ginecólogo obstetra de Clínica Dávila, efectivamente hay un aumento de embarazos en el periodo estival, y esto se basa al observar—según datos y estadísticas disponibles— que el mayor número de partos ocurre en primavera, entre septiembre y octubre, que corresponden a gestaciones que comienzan 9 meses antes, durante el periodo de verano, entre los meses de diciembre y febrero. El especialista advierte que si bien el aumento es en términos generales, existe un alza significativa de los embarazos no deseados en mujeres jóvenes, “lo que se explicaría por una mayor exposición a relaciones casuales desprotegidas”. Existen diversas explicaciones para este fenómeno, entre las que Guiloff destaca el aumento de la vitamina D, con el consecuente aumento en la testosterona que se produce por la mayor exposición solar, y que está relacionado con una mayor líbido tanto en hombres como mujeres. “A esto sumamos el hecho de que durante la época de vacaciones se reduce el nivel de estrés y aumenta el tiempo para estar en pareja, lo que se ha relacionado con una mayor actividad sexual y ovulación más eficiente”.

En todo caso, también debemos señalar que las cifras se han ido modificando durante los últimos años. Datos recientes del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) indican que durante los años 2014, 2015 y 2016 hay un cambio en la tendencia, “aumentando el número de partos en el mes de enero, lo que estaría indicando que la mayor cantidad de embarazos ocurre durante abril, tendencia similar a lo que ocurre en EE.UU, donde las parejas que planifican los embarazos prefieren que sus hijos nazcan durante el verano”, añade el especialista.

El doctor John Cornejo, ginecólogo de Clínica Tabancura, sostiene que el aumento de los embarazos de verano se explica fundamentalmente por dos causales. “La primera, en el caso de embarazos buscados, por el deseo de la pareja del nacimiento de su hijo durante la primavera. La segunda, en embarazos no buscados o deseados, por el hecho de tener relaciones casuales sin la protección adecuada. En vacaciones pareciera haber una mayor disposición a un encuentro afectivo pasajero, y, de alguna manera, el factor climático, que aumenta la liberación de serotonina y la sensación de bienestar físico y emocional, facilita la disposición a una relación casual”.

ANTICONCEPTIVOS DE ÚLTIMA GENERACIÓN

Cuando se trata de protección, y no sólo de embarazos sino de las temidas Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), el método más seguro es el preservativo o condón. “El preservativo es el primer gran apoyo con que deben contar mujeres y hombres, en todo momento y lugar. Debe ser utilizado todas las veces que se tengan relaciones; con él se protegen de embarazos no buscados y a la vez de una gran cantidad de infecciones de transmisión sexual”, indica el doctor Cornejo. El condón es el único método anticonceptivo recomendado especialmente para quienes tienen relaciones sexuales ocasionales y/o con más de una pareja.

Pero además hay una gran variedad de métodos para prevenir los embarazos. Además del ya mencionado preservativo, podemos encontrar desde las tradicionales pastillas anticonceptivas (que varían en sus dosis y combinaciones hormonales); los métodos inyectables mensuales y trimestrales; los dispositivos intrauterinos medicados y no medicados; los implantes sub dérmicos; los parches; los anillos vaginales, y las pastillas para anticoncepción de emergencia, más conocida como del día después.

El doctor Guiloff señala que todos estos métodos se consideran reversibles, y en general se indican previa evaluación medica, según los requerimientos y necesidades de cada paciente. La evaluación es un tema relevante, pues aunque menor, “un pequeño porcentaje de pacientes podría tener contraindicación para el uso de anticoncepción hormonal, principalmente aquellas con antecedentes de enfermedades tromboembólicas (de la coagulación) y/o enfermedades y cáncer hormonodependientes”. Agrega que en algunos casos el tabaquismo, la obesidad, las várices y algunas enfermedades hepáticas son contraindicaciones relativas. “Para este tipo de pacientes existen los dispositivos no medicados que sólo están contraindicados en pacientes con antecedentes de infecciones pelvianas severas o embarazos tubarios”.

La anticoncepción de ciclo extendido es un método relativamente reciente, pero muy de moda. Se trata de un esquema anticonceptivo que de manera inocua reduce la cantidad de menstruaciones anuales no sólo por comodidad, sino que ayuda a un número importante de mujeres ya que reduce las molestias asociadas a la menstruación y también es beneficioso para pacientes con endometriosis, donde la reducción en el número de menstruaciones permite controlar en parte la enfermedad. “Según la evidencia disponible —sostiene Guiloff— este sistema no representa ningún peligro para las pacientes que pueden usar anticonceptivos hormonales”. Advierte, en todo caso, que es importante señalar que “no todas las pacientes reaccionan de igual manera a estos ciclos extendidos, ya que en algunos casos se pueden producir hemorragias uterinas o goteo permanente, por lo que se ratifica que toda terapia anticonceptiva debe ser indicada y supervisada por un especialista”.

Por otra parte, la anticoncepción de emergencia es hoy también un método muy importante, “especialmente para aquellas parejas que no se protegieron adecuadamente, y ante el temor de un embarazo no buscado. Existe en dosis única y debe ser utilizada preferiblemente en las primeras 24 horas post relación sexual, pues tiene una efectividad cercana al 90%, si se utiliza precozmente. En este sentido es necesario tener claridad que la posibilidad del embarazo está presente todo el tiempo, y que las parejas se deben proteger adecuadamente”, concluye el doctor Cornejo.

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